martes, 27 de junio de 2017

Canciones en español para conmemorar el Orgullo LGBTI

En estos días de junio han circulado listas de músicas emblemáticas para personas LGBTI, muchas de ellas en inglés, por supuesto que divinas. Ya que andamos muy musicales, quisiera sumar a ese playlist, canciones llenas de orgullo por ser lesbianas, homosexuales, trans, bisexuales e intersexuales. Meramente son temas en español, en voz de mujeres y hombres que desde la música, han contribuido a una cultura de inclusión y respeto a todas las personas.

Algunas de las músicas nombran demandas propias de la comunidad LGBTI, otras abordan el peso de la discriminación del día a día, otras simplemente nos llenan de buenas vibras y por eso pretendí incluirlas. Algunas/os de estos artistas se han asumido públicamente como feministas o son parte de la comunidad LGBTI, otras/os se han posicionado como aliadas/os a la causa. 

Todos estos temas muestran que somos comunes y corrientes, que no somos de Marte, que somos personas con sueños, deberes y derechos ¿Qué otras canciones suman? Sé que faltan un montón. Acá dejo mi propuesta.

1. Pero qué necesidad – Juan Gabriel



2. A quien le importa - Alaska y Dinarama



3. Solo estoy sobreviviendo - Cuarteto de Nos



4. Un mundo raro - Chavela Vargas


5. Yo viviré - Celia Cruz


6. Corazón nómada - Rebeca Lane


7. La Cumbia de las lesbianas - Gaby Baca


8. Lo mejor de mi vida eres tú  - Ricky Martin


9. Amante bandido - Miguel Bose



10. Todos me miran - Gloria Trevi


11. Mujer contra mujer  - Mecano


12. El pecado original - Pablo Milanés


13. Escándalo - Raphael



14. Sobreviviré - Mónica Naranjo


15. Sabes qué - Irán Castillo


16. Depende - Jarabe de Palo



17. La amenaza - Las hijas del maíz 



miércoles, 21 de junio de 2017

Es vital el acuerpamiento maricofeminista

Marcha del Orgullo LGBTI 2014.
Fotografía: Programa Feminista La Corriente
Mi primera marcha del Orgullo LGBTI fue en el 2014. Sentía inseguridad y mucho miedo. Estaba aterrado por el simple hecho de ser un homosexual visible. Era la primera vez que participaría en una conmemoración global que reúne masivamente en cada país a lesbianas, homosexuales, trans, bisexuales y toda persona que le convoca el activismo por las libertades sexuales.

Ya en el lugar de los hechos, el miedo se transformó en placer. Abrazarme y sentir el calor de otras y otros que cotidianamente resisten a la discriminación y corear consignas al unísono, me hizo dar cada paso teniendo presente que somos muchas y muchos, que estamos en todas partes, en constante rebeldía contra un sistema que coloca en la periferia nuestra existencia.

Recordar esta experiencia, me hace reflexionar en lo valioso que son las redes de solidaridad, en lo vital que es el acuerpamiento maricofeminista.

Marcha del Orgullo LGBTI 2015. Fotografía: Managua Furiosa
En palabras de la feminista comunitaria Lorena Cabnal (2015) acuerpamiento o acuerpar hace referencia a la acción personal y colectiva de nuestros cuerpos indignados ante las injusticias que viven otros cuerpos y proveerse entre sí, energía política para resistir y actuar contra las múltiples opresiones patriarcales, colonialistas, racista y capitalistas.

Cabnal resalta el potencial político que subyace en las redes de resistencia construidas desde el activismo cuerpo a cuerpo. Desde su mirada “el acuerpamiento genera energías afectivas y espirituales y rompe las fronteras y el tiempo impuesto. Nos provee cercanía, indignación colectiva pero también revitalización y nuevas fuerzas, para recuperar la alegría sin perder la indignación”.

Creando un clic entre la definición de acuerpamiento y el activismo maricofeminista, destaco el planteamiento que Norman Monroy (2017) hace desde una postura de la disidencia sexual:
Existimos y buscamos un lugar, resistimos. Nuestras subjetividades se van entretejiendo, generamos procesos colectivos, las redes que formamos se vuelven una estrategia política de supervivencia; nuestras vivencias personales son a su vez posturas políticas. Los límites entre ambos componentes –lo personal y lo político- parecen desdibujarse, ambos procesos se fusionan, se encuentran imbricados, articulados. Trasmitimos nuestras estrategias a quienes nos preceden. 
Comparto plenamente el ideario de colectividad que proponen Lorena Cabnal y Norman Monroy. En contextos donde la existencia de lesbianas, trans, bisexuales y homosexuales es sancionada social y jurídicamente, es urgentemente necesario el acuerpamiento maricofeminista para subvertir al perverso sistema heternormativo, responsable del rechazo/odio hacia personas LGBTI y todo cuerpo feminizado en esta matriz de opresión patriarcal. 

Este año será mi cuarta marcha. Desde ya, con mi acuerpamiento maricofeminista activado. Listo para para gritar a todo pulmón que ¡Sin feminismo, no hay orgullo! y caminar una vez más junto a las multitudes LGBTI de distintos territorios del país.

Marcha del Orgullo 2016. Fotografía: Nina Luna.

Bibliografía

Cabnal, Lorena. (2015). En el mes de la conmemoración de las mujeres indígenas, 5 de septiembre Día Internacional de la Mujer Indígena. Encontrado en https://suds.cat/experiencies/857-2/ el 21/06/2017

Monroy, Norman. (2017). La resiliencia como política de resistencia. Encontrado en http://hysteria.mx/la-resiliencia-como-politica-de-resistencia/ el 21/06/2017


Pd. En principio, había usado “acuerpamiento marica” pero me pareció más vinculado con mi activismo feminista y LGBTI el término “maricofeminista”. Gugleando, encontré que es usado por algunas personas LGBTI feministas / Queer para nombrar su activismo. 


jueves, 11 de mayo de 2017

Palpite de cumpleaños

“Toda la vida mamá me enseñó que lo que realmente cuenta es el amor (…) el amor más allá de la sangre”.

Sandra Lorenzano (2015).

A las 8 horas con 30 minutos de la noche, un 10 de mayo de 1990, comenzó mi travesía por este mundo. Mi mama no me parió en la camilla de un hospital. Nací en una casa del Barrio San Cristóbal de Managua. Mi parto fue atendido por mi mama conchita (Q.E.P.D), mi abuela materna, con harta experiencia en este oficio. Y así, fue posible llegar a los brazos de mi mama. 

Han transcurrido 27 años de vida en los que he acumulado experiencias que me han enseñado a resistir muchas adversidades, sin perder las energías para sonreír.

No todo ha sido color de rosa, pero tengo mucho que celebrar y que agradecer en este andar por la vida. Salir del armario por ejemplo. Enfrentar el miedo, autonombrarme, encontrarme con el feminismo y asumir la homosexualidad como una apuesta política.

El feminismo me enseñó que “es sano salir del armario”, como lo relaté en una entrada de mi blog, asimismo, que “lo personal es político”, tal y como lo dice Kate Millet.

Cumplir 27 es una reafirmación de compromiso sobre el sentido de esta vida que vivo. Un compromiso de rebeldía permanente frente a toda forma de opresión. Un compromiso con un activismo feminista, cuerpo a cuerpo. Un compromiso de entretejer redes de solidaridad porque “soy más cuando canto con vos” como dice la mera chocoyita Gaby Baca.

Estoy muy agradecido por todos los gestos de cariño recibidos por motivos de mi cumpleaños. #MeSientoDichoso que sean parte de la red de mi vida y que me permitan compartir tanto con ustedes.


Celebro llegar a los 27 años, rodeado de personas que inspiran, que emanan complicidad feminista para hacer que los espacios en los que interactuamos, sean más justos. Mi palpite de cumpleaños es que los caminos del feminismo me enseñando mucho ¡Gracias por estar en la red de mi vida!