sábado, 5 de agosto de 2017

♪ ♫ Buenas noches, desolación ♩ ♬

Dejar de idealizar, he ahí la cuestión. Cuesta mucho deconstruir la idealización de esa persona con la que creemos que puede ser posible compartirnos afectiva y eróticamente. Suelo ser de esos que se deja ir cuando identifica pistas que alimentan posibilidades, y que termina en una noche lluviosa, refugiándose en la poesía de Benedetti, en las canciones de Julieta Venegas, en el chat con la amiga que te acuerpa. En definitiva, la táctica y estrategia deberán cambiar. 


martes, 27 de junio de 2017

Canciones en español para conmemorar el Orgullo LGBTI

En estos días de junio han circulado listas de músicas emblemáticas para personas LGBTI, muchas de ellas en inglés, por supuesto que divinas. Ya que andamos muy musicales, quisiera sumar a ese playlist, canciones llenas de orgullo por ser lesbianas, homosexuales, trans, bisexuales e intersexuales. Meramente son temas en español, en voz de mujeres y hombres que desde la música, han contribuido a una cultura de inclusión y respeto a todas las personas.

Algunas de las músicas nombran demandas propias de la comunidad LGBTI, otras abordan el peso de la discriminación del día a día, otras simplemente nos llenan de buenas vibras y por eso pretendí incluirlas. Algunas/os de estos artistas se han asumido públicamente como feministas o son parte de la comunidad LGBTI, otras/os se han posicionado como aliadas/os a la causa. 

Todos estos temas muestran que somos comunes y corrientes, que no somos de Marte, que somos personas con sueños, deberes y derechos ¿Qué otras canciones suman? Sé que faltan un montón. Acá dejo mi propuesta.

1. Pero qué necesidad – Juan Gabriel



2. A quien le importa - Alaska y Dinarama



3. Solo estoy sobreviviendo - Cuarteto de Nos



4. Un mundo raro - Chavela Vargas


5. Yo viviré - Celia Cruz


6. Corazón nómada - Rebeca Lane


7. La Cumbia de las lesbianas - Gaby Baca


8. Lo mejor de mi vida eres tú  - Ricky Martin


9. Amante bandido - Miguel Bose



10. Todos me miran - Gloria Trevi


11. Mujer contra mujer  - Mecano


12. El pecado original - Pablo Milanés


13. Escándalo - Raphael



14. Sobreviviré - Mónica Naranjo


15. Sabes qué - Irán Castillo


16. Depende - Jarabe de Palo



17. La amenaza - Las hijas del maíz 



miércoles, 21 de junio de 2017

Es vital el acuerpamiento maricofeminista

Marcha del Orgullo LGBTI 2014.
Fotografía: Programa Feminista La Corriente
Mi primera marcha del Orgullo LGBTI fue en el 2014. Sentía inseguridad y mucho miedo. Estaba aterrado por el simple hecho de ser un homosexual visible. Era la primera vez que participaría en una conmemoración global que reúne masivamente en cada país a lesbianas, homosexuales, trans, bisexuales y toda persona que le convoca el activismo por las libertades sexuales.

Ya en el lugar de los hechos, el miedo se transformó en placer. Abrazarme y sentir el calor de otras y otros que cotidianamente resisten a la discriminación y corear consignas al unísono, me hizo dar cada paso teniendo presente que somos muchas y muchos, que estamos en todas partes, en constante rebeldía contra un sistema que coloca en la periferia nuestra existencia.

Recordar esta experiencia, me hace reflexionar en lo valioso que son las redes de solidaridad, en lo vital que es el acuerpamiento maricofeminista.

Marcha del Orgullo LGBTI 2015. Fotografía: Managua Furiosa
En palabras de la feminista comunitaria Lorena Cabnal (2015) acuerpamiento o acuerpar hace referencia a la acción personal y colectiva de nuestros cuerpos indignados ante las injusticias que viven otros cuerpos y proveerse entre sí, energía política para resistir y actuar contra las múltiples opresiones patriarcales, colonialistas, racista y capitalistas.

Cabnal resalta el potencial político que subyace en las redes de resistencia construidas desde el activismo cuerpo a cuerpo. Desde su mirada “el acuerpamiento genera energías afectivas y espirituales y rompe las fronteras y el tiempo impuesto. Nos provee cercanía, indignación colectiva pero también revitalización y nuevas fuerzas, para recuperar la alegría sin perder la indignación”.

Creando un clic entre la definición de acuerpamiento y el activismo maricofeminista, destaco el planteamiento que Norman Monroy (2017) hace desde una postura de la disidencia sexual:
Existimos y buscamos un lugar, resistimos. Nuestras subjetividades se van entretejiendo, generamos procesos colectivos, las redes que formamos se vuelven una estrategia política de supervivencia; nuestras vivencias personales son a su vez posturas políticas. Los límites entre ambos componentes –lo personal y lo político- parecen desdibujarse, ambos procesos se fusionan, se encuentran imbricados, articulados. Trasmitimos nuestras estrategias a quienes nos preceden. 
Comparto plenamente el ideario de colectividad que proponen Lorena Cabnal y Norman Monroy. En contextos donde la existencia de lesbianas, trans, bisexuales y homosexuales es sancionada social y jurídicamente, es urgentemente necesario el acuerpamiento maricofeminista para subvertir al perverso sistema heternormativo, responsable del rechazo/odio hacia personas LGBTI y todo cuerpo feminizado en esta matriz de opresión patriarcal. 

Este año será mi cuarta marcha. Desde ya, con mi acuerpamiento maricofeminista activado. Listo para para gritar a todo pulmón que ¡Sin feminismo, no hay orgullo! y caminar una vez más junto a las multitudes LGBTI de distintos territorios del país.

Marcha del Orgullo 2016. Fotografía: Nina Luna.

Bibliografía

Cabnal, Lorena. (2015). En el mes de la conmemoración de las mujeres indígenas, 5 de septiembre Día Internacional de la Mujer Indígena. Encontrado en https://suds.cat/experiencies/857-2/ el 21/06/2017

Monroy, Norman. (2017). La resiliencia como política de resistencia. Encontrado en http://hysteria.mx/la-resiliencia-como-politica-de-resistencia/ el 21/06/2017


Pd. En principio, había usado “acuerpamiento marica” pero me pareció más vinculado con mi activismo feminista y LGBTI el término “maricofeminista”. Gugleando, encontré que es usado por algunas personas LGBTI feministas / Queer para nombrar su activismo. 


jueves, 11 de mayo de 2017

Palpite de cumpleaños

“Toda la vida mamá me enseñó que lo que realmente cuenta es el amor (…) el amor más allá de la sangre”.

Sandra Lorenzano (2015).

A las 8 horas con 30 minutos de la noche, un 10 de mayo de 1990, comenzó mi travesía por este mundo. Mi mama no me parió en la camilla de un hospital. Nací en una casa del Barrio San Cristóbal de Managua. Mi parto fue atendido por mi mama conchita (Q.E.P.D), mi abuela materna, con harta experiencia en este oficio. Y así, fue posible llegar a los brazos de mi mama. 

Han transcurrido 27 años de vida en los que he acumulado experiencias que me han enseñado a resistir muchas adversidades, sin perder las energías para sonreír.

No todo ha sido color de rosa, pero tengo mucho que celebrar y que agradecer en este andar por la vida. Salir del armario por ejemplo. Enfrentar el miedo, autonombrarme, encontrarme con el feminismo y asumir la homosexualidad como una apuesta política.

El feminismo me enseñó que “es sano salir del armario”, como lo relaté en una entrada de mi blog, asimismo, que “lo personal es político”, tal y como lo dice Kate Millet.

Cumplir 27 es una reafirmación de compromiso sobre el sentido de esta vida que vivo. Un compromiso de rebeldía permanente frente a toda forma de opresión. Un compromiso con un activismo feminista, cuerpo a cuerpo. Un compromiso de entretejer redes de solidaridad porque “soy más cuando canto con vos” como dice la mera chocoyita Gaby Baca.

Estoy muy agradecido por todos los gestos de cariño recibidos por motivos de mi cumpleaños. #MeSientoDichoso que sean parte de la red de mi vida y que me permitan compartir tanto con ustedes.


Celebro llegar a los 27 años, rodeado de personas que inspiran, que emanan complicidad feminista para hacer que los espacios en los que interactuamos, sean más justos. Mi palpite de cumpleaños es que los caminos del feminismo me enseñando mucho ¡Gracias por estar en la red de mi vida!



martes, 25 de abril de 2017

Lesbianas nicaragüenses conmemoran Día de la Visibilidad Lésbica


El 26 de abril se conmemora el Día de la Visibilidad Lésbica ¿Qué significa esta celebración para las lesbianas nicaragüenses? ¿Qué implica ser lesbiana visible? Tania Irias, activista lesbiana y feminista del Grupo Lésbico Artemisa y el Movimiento Feminista de Nicaragua, cuenta en esta breve entrevista sobre la importancia de esta efeméride y las acciones que colectivos lesbofeministas de Nicaragua estarán desarrollando en el marco de la Jornada de la Visibilidad Lésbica 2017.  Vos también podés sumarte.
Da click y escuchá la entrevista en Ivoox 
 *Colaboración de Franklin Hooker Solano para el Movimiento Feminista de Nicaragua.

miércoles, 5 de abril de 2017

EN ÉSTO

Metida en ésto, la paz es un decir; la muerte, una costumbre; la rebeldía, un drama de vencidos y la justicia, un sueño de caretas.

Metida aquí, no hay magia blanca, ni cielo raso que no llueva horrendas tempestades, ni pluma que no arrastre jirones de neblina, ni paso que no impronte una acción que no termine siendo inútil.

En ésto, no hay hombres ni mujeres que no sean fantasmas o demonios; no hay citas que se cumplan ni juramentos que perduren; no hay callejones oscuros que sean más que oscuros callejones, ni lágrimas ajenas, ni noches estrelladas que no digan mentiras.

Metida en ésto hasta la nariz, la verdad es sólo una intuición falsificada con humo de tabaco; el amor es un mito que, al borde del abismo, rezuma una botella y la belleza es ese trago de café que, en el hastío y con dolor de cabeza, logra arrancar dos versos la noche.

Metida en ésto, el tiempo es un esbirro feroz de la desesperanza,
y la fe es un artefacto que duele por inútil. Aquí no hay tierra santa ni fruto prohibido. Aquí el castigo eterno es la memoria y todos los que estamos, aquí, estamos en guerra.

Quienes estamos en ésto, somos personas duras: sólo tenemos nuestras manos, nuestra visión en llamas, nuestra historia ganada a fuerza de batallas perdidas y un odio casi instintivo a la costumbre.
Vivimos en ésto.

¿En ésto qué?

#SincericidioySentimentira
Escrito bíter dedicado a Frank Hooker Solano, con cariño en un día de cansancio existencial.

Autora: Elena Pereyra


viernes, 31 de marzo de 2017

Buen viaje Ángel

Descolocaste a las personas que te conocieron y por eso te etiquetaron como niño-niña. Te tocó crecer en un país moralista y conservador, donde para las mujeres la decisión de abortar es cuestionado y criminalizado, pero no el aborto social que comete el Estado y la sociedad en su conjunto.

Te tocó convivir en una sociedad donde pasa por inadvertido, el abandono absoluto de niñas y niños cuyas familias viven en situaciones paupérrimas, donde para muchas niñas y niños que llamamos “de la calle”, su día a día es la indigencia y la fuga cotidiana mediante el consumo adictivo de drogas.

Dicen que vos siempre rechazaste todo intento de rehabilitación, que te escapabas, que huías. Sin duda alguna, ningún argumento ante tu resistencia al cambio podrá justificar la irresponsabilidad estatal frente a la falta de políticas públicas y programas sociales efectivos, dirigidos a la niñez y la adolescencia en situaciones de vulnerabilidad. 

Te discriminaron porque la gente que te veía no sabía si llamarte como hombre o mujer, desde su rechazo a la disidencia sexual y de género, por tu pobreza extrema, por tu adicción a la drogas. 

También varias personas tuvieron con vos gestos de solidaridad. Ayer nos asustamos al enterarnos de tu muerte. A algunas y algunos nos dio aquel peso de conciencia ¿Qué pude hacer para que tu vida fuera un poco menos dura? Quizá lo mejor sea desearte un buen viaje. Ya vas a descansar de este sistema que te marginó, que te excluyó en todos los sentidos. 

Fotografía: Oscar Acuña. 

martes, 21 de marzo de 2017

Cuando las mujeres reclaman

“No me gusta cuando callas porque estás como ausente, me gusta cuando gritas con alegría o con furia, cuando dices lo que piensas, me gusta cuando hablas fuerte y claro porque entonces sé que estás presente”.
“Me gustas cuando callas porque estás como ausente”, no solo fue el deseo de Neruda para con las mujeres. Lo sigue siendo para el Estado, las iglesias y muchos hombres con imaginarios machistas. Los medios de comunicación tradicionales y alternativos,  también evidencian que comparten este ideal.
El sexismo, machismo, misoginia, racismo y clasismo que impera en los medios de comunicación tradicionales, ha mutado también a las redes sociales virtuales, donde de igual manera, se reproducen diversas formas de violencias simbólicas sobre los cuerpos de las mujeres. Crónica TN8, Acción 10, Impacto 11, La Nueva Radio Ya, Don Cususa (página de memes) son solo una muestra.
En los medios de comunicación, cuando una mujer reclama, demanda, denuncia, exige, protesta, tiende a ser ridiculizada al extremo, expuesta al morbo, la burla, la invasión a la privacidad, al linchamiento cibernético, se convierten en meme.
Serigrafía original de la Brigada de Propaganda Feminista
Algunos ejemplos, entre muchos
Al amarillismo y sensacionalismo no le importa si se trata de situaciones graves como abuso sexual, tal como sucedió con la adolescente de Masaya que denunció ante las cámaras el estar embarazada de un hombre de 40 años y que además, ya había parido un hijo. En Acción 10, este delito se presentó como un chiste. Mientras al abusador se le proyectó como un “Don Juan”, la adolescente fue doblemente violentada al ser expuesta a la burla masiva en las redes virtuales, fue convertida en un meme.
Referente a linchamiento cibernético, podemos recordar cuando la feminista e investigadora Sofía Montenegro se quejó de un bar que molestaba su sueño y el de vecinos de la zona por el alto volumen del sonido. El llamado de atención lo hizo efectivo desde su perfil personal en Facebook. Bacanalnica.com hizo “noticia” la situación y se virilizó. No faltaron fanáticos de este lugar que la ofendieron y la mandaban a vivir a otra zona de Managua.
Exhibidas para la burla y el morbo, bien conocemos los casos de doña Luz Canales, la señora que denunció a la Alcaldía de Managua por no garantizarle un ambiente limpio y saludable; Doña Jasmina Acuña, quien denunció a Enacal por el completo desinterés en atender las demandas en su comunidad. Son solo algunos casos, de muchos.
El meme de la semana es el de Solange Saballos, una compañera que incursiona en el periodismo cultural desde su proyecto “Palmereando”. Ella no calló ante el hostigamiento y la persecución del periodista y camarógrafo de Acción 10, eso no gustó, eso molestó. 
Cualquiera puede ser el próximo meme
En Nicaragua los medios de comunicación funcionan como un circo. Las audiencias somos bufones. Cualquier persona corre el riesgo de ser la próxima víctima al estilo “memes van, memes vienen, pasan por la red y nunca se detienen”.
Los resultados son aún más dañinos cuando este abuso a la integridad de las personas se junta con sexismo, misoginia, racismo y clasismo. Existen Estados que cuentan con marcos jurídicos que sancionan estas formas de violencia desde el ciberespacio, no obstante, en Nicaragua ocurre con total impunidad, como suele suceder con la violencia contra las mujeres, los femicidios, la corrupción.
Hago eco en lo que María Teresa Blandón, activista del Movimiento Feminista de Nicaragua, dijo en las afueras de la Nueva Radio Ya, durante una jornada de plantones en medios de comunicación el pasado 6 de marzo, denunciando la violencia simbólica:
“Exigimos, demandamos, como consumidoras de información y como ciudadanas de derechos, una actitud ética de los hombres y las mujeres que trabajan en todos los medios de comunicación para contribuir a educar a esta sociedad en valores de respeto, igualdad e inclusión de todos los grupos sociales”.
Como ciudadanas/os podemos aportar dejando de compartir estas publicaciones, denunciándolas con las medidas de seguridad que ofrece Facebook o Twitter, exigiendo a los medios de comunicación que dejen de reforzar imaginarios sexistas, misóginos, racistas y clasistas, demandando la responsabilidad de informar y educar a la población con ética y compromiso social.

domingo, 12 de marzo de 2017

Cápsula radial sobre economía de los cuidados

Desde el imaginario machista, los cuidados se presentan como tarea exclusiva de las mujeres, fomentándose modelos de feminidad y masculinidad en clave jerárquica y heterosexual.
La mercantilización de los cuidados dirigida a los cuerpos de las de las mujeres está presente en la publicidad dominante del mercado capitalista. La industria musical comercial y la publicidad sexista, actúan en complicidad con el capitalismo heteropatriarcal al promover la explotación de las mujeres para la sobrevivencia cotidiana del otro, en nombre del amor.
El sistema capitalista posiciona como principal objetivo la acumulación, donde la vida misma no es el centro del mercado, sino el dinero. Por ello, en esta cápsula radial se propone un recorrido por spots publicitarios y canciones que fomentan imaginarios machistas y sexistas, discursos que exaltan roles que ubican a las mujeres como esposas, madres, cuidadoras y un objeto sexual.
Contrarrestamos estos discursos con propuestas musicales alternativas y un poco de teoría de la economía desde una mirada feminista.
Este es un trabajo de Anielka Escobar, Aracelly Somarriba y Franklin Hooker durante abril 2016, creado en la asignatura de Economía Feminista con la docente Amia Pérez Orozco, en el marco de la Maestría en Perspectivas de Género y Desarrollo.

viernes, 10 de marzo de 2017

La deuda mediática por la vida de las mujeres


Organismos de derechos humanos, feministas, artistas, diversas expresiones ciudadanas, han cuestionado enfáticamente el modelo amarillista y sensacionalista que presenta la violencia contra las mujeres como un espectáculo.
“La deuda mediática por la vida de las mujeres” es una producción radiofónica elaborada por Franklin Hooker Solano en Junio 2015 con las colaboraciones de Walter Vanegas y Cinthya Zeledón.  En este radio reportaje se pone en cuestión el papel de los medios de comunicación en la reproducción de la violencia machista.
Patricia Orozco de Onda Local, La Doctora en Antropología Rita Laura Segato, María Teresa Blandón del Programa Feminista La Corriente, Reyna Rodríguez de la Red de Mujeres contra la Violencia, Dora González de Acción 10, Mario Mejía de la Unión de Periodistas de Nicaragua, Juanita Jiménez del Movimiento Autónomo de Mujeres y la activista feminista Judith Abarca conversan sobre la responsabilidad y los retos de los medios de comunicación para contribuir a la prevención de violencia contra las mujeres.
Click aquí para escuchar el radio reportaje:

sábado, 25 de febrero de 2017

Reflexiones sobre la cobertura periodística ligada a violencia contra las mujeres

Los medios de comunicación funcionan como agentes de socialización en nuestras sociedades y es porqué en ellos recaen corresponsabilidades en cuanto a informar y educar a las audiencias. A pesar de ello, desde un imaginario mercantil, las empresas de comunicación se preocupan únicamente por el rating aun cuando ello implique faltar a la ética, evadiendo así su compromiso social.
Es bien sabido que, como estrategias de posicionamiento los medios de comunicación presentan problemáticas del día a día como un espectáculo: accidentes de tránsito, redadas policiales en los barrios y lamentablemente, también la violencia machista, que en el 2016 arrebató la vida de 49 mujeres de acuerdo a datos de Católicas por el Derecho a Decidir Nicaragua.
Los ejemplos sobran en medios de comunicación televisivos, radiales, escritos y digitales, para hacer referencia a la irresponsable cobertura periodística en temas ligados a violencia contra las mujeres [1].
Sistematizando lo que con frecuencia encontramos en las noticias referentes a distintas formas de violencia machista, resaltan estos enfoques:
  • Los medios de comunicación centran la atención en los porqués del agresor/femicida/acosador/violador pero no profundizan en las causas estructurales de la violencia, no se analiza el contexto.
  • Prevalecen descripciones con fijación en la crueldad con que se cometen las agresiones/crímenes/abusos.
  • En el discurso periodístico las mujeres son revictimizadas, es decir, son culpabilizadas por la violencia que recibieron: ellas provocaron, ellas lo merecían, ellas lo buscaron.
  • Lejos de denunciar la violencia machista, los efectos sobre la vida y cuerpos de las mujeres así como de las personas del entorno, lo que hacen es presentar la violencia como un espectáculo que no sensibiliza a las audiencias porque no logra generar empatía con las víctimas.
  • Desde los relatos periodísticos no se cuestiona el modelo hegemónico de masculinidad, más bien se refuerzan mandatos de género sobre el ser hombre y el ser mujer.
  • El vínculo erótico-afectivo aparece como justificación de agresiones/abusos/crímenes.
  • En ocasiones, la violencia que sufren las mujeres se presenta como un chiste, donde las mujeres son doblemente violentadas al ser expuestas a la burla.
  • Se evidencia un desconocimiento de marcos jurídicos nacionales e internacionales que abonen a una cobertura periodística con enfoque de género, derechos humanos e interculturalidad.
  • Las fuentes que predominan en el relato periodístico no siempre incluyen voces que cuentan con trayectoria en la atención y prevención de violencia machista.
Enunciando estos enfoques inapropiados que sobresalen en la cobertura informativa ligada a violencia contra las mujeres, a continuación algunos fundamentos de Rita Laura Segato (2013),  María Teresa Blandón (2016) y Norma Vázquez (2015), que contribuyen a cuestionar esta forma irresponsable de hacer periodismo.
Una pedagogía de la crueldad
La doctora en antropología, Rita Laura Segato, referente en Latinoamérica en investigar sobre las causas estructurales de la violencia, sostiene que desde los medios de comunicación se reproduce una pedagogía de la crueldad [2].
En una entrevista publicada en el sitio web de la Facultad de Periodismo y Comunicación Social de la Universidad Nacional de la Plata, Segato (2013) afirma que “no es que el ojo del público sea cruel y rapiñador, sino que se lo enseña a despojar, a rapiñar, a usar los cuerpos hasta que queden solo restos; es una pedagogía porque ese público está siendo enseñado”.
En estas líneas Segato explica cómo desde un abordaje amarillista y sensacionalista, los medios de comunicación promueven imaginarios sociales que refuerzan ideas como la naturalización de la violencia y al ser hombres quienes predominan como principales agresores/violadores/femicidas, la violencia se adscribe como un rasgo ineludible de la masculinidad.
Al respecto, la académica, activista e investigadora feminista, María Teresa Blandón (2016),en el artículo “Periodismo y violencia machista en Nicaragua”, puntualiza que en Nicaragua “los medios de comunicación gozan de total impunidad en el uso y abuso del cuerpo de las mujeres”, constituyendo ello una violencia mediática e institucional.
De acuerdo a Segato, desde esta perspectiva “el público es enseñado a no tener empatía con la víctima, que es revictimizada con la banalidad y la espectacularización con que se la trata en los medios”. En este sentido, la saña que predomina en las narraciones periodísticas, lo que hace es alimentar el morbo, y en ninguno de los casos, estimula la sensibilidad que requiere el problema de la violencia contra las mujeres.
Este tratamiento informativo opera sin ninguna regulación o autorregulación. De acuerdo a Blandón en la primera versión presentada en la Asamblea Nacional del proyecto de la Ley integral contra la violencia hacia las mujeres, Ley 779, se incluían sanciones para los medios de comunicación que alentaran la violencia contra las mujeres: “la Corte Suprema de Justicia se hizo eco de reclamos de algunos empresarios de la comunicación de masas que consideraron que tal referencia violaba el ´sagrado´ derecho a la libertad de expresión”.
Para Blandón no cabe duda que esta cobertura periodística constituye una reproducción de la violencia machista “la noticia presenta lo evidente, lo grotesco, convirtiéndose en sí misma, en un acto de violencia simbólica en contra de las mujeres y de vulneración de las normas éticas de convivencia de la sociedad en su conjunto”.
Hacer preguntas más inteligentes
En el seminario “Debates feministas sobre la(s) violencia(s)”, impulsado por el Programa Feminista La Corriente en el 2015, Norma Vázquez, psicóloga especializada en violencia de género, en su análisis sobre cómo los medios de comunicación presentan la violencia contra las mujeres, manifestó que es generalizado que las mujeres son noticia hasta que las matan pero no las veces que fueron agredidas y que denunciaron.
En esa ocasión Vázquez exhortó a profesionales de la comunicación a hacer preguntas más inteligentes cuando se consultan fuentes especializadas en violencia, eliminando por completo típicas preguntas como “¿Cuál es el perfil de un hombre agresor? ¿Cuál es el perfil de una mujer maltratada?” puesto que es necesario dar pie a una nueva cultura de qué es lo que se pregunta.
Este modelo debe cambiar
Desde movimientos de mujeres, feministas y desde la academia, se han suscitado debates sobre necesidad de una perspectiva de género, derechos humanos e interculturalidad en la cobertura periodística en materia de violencia contra las mujeres, no obstante, se requieren de más espacios, más voces, que también sumen esfuerzos para exigir coberturas responsables y éticas desde los medios de comunicación.
Sigue pendiente una cobertura periodística que abone a la prevención de la violencia contra las mujeres, que la nombre, que denuncie siempre que ocurra, que cuestione los modelos hegemónicos del ser hombre y ser mujer y de esta manera se cumpla con la corresponsabilidad social de los medios de comunicación en la transformación de imaginarios sociales.
Bibliografía
Blandón, M. (2016). Periodismo y violencia machista en Nicaragua. Encontrado en http://www.observatoriogeneroyequidad.cl/index.php/las-noticias/8356-periodismo-y-violencia-machista-en-nicaragua?platform=hootsuite el 12/08/2016
“Debates feministas sobre las violencias”. Encontrado en http://frankhooker90.blogspot.com/2015/09/debates-feministas-sobre-las-violencias.html el 31/01/2017
Facultad de Periodismo y Comunicación Social Universidad Nacional de La Plata (2013). “En los medios existe una pedagogía de la crueldad”. Entrevista a Rita Laura Segato. Encontrado en http://perio.unlp.edu.ar/node/4602 el 12/08/2016
[1] Para ejemplos concretos revisar Femicidios en los Medios I, II y II y IV. http://pmincorrecto.org/platicasdiversas/2014/08/23/femicidiosenlosmediosprimeraentrega/
[2] Para conocer cómo aplica esta teoría en los medios de comunicación de Nicaragua, visitar http://lacorrientenicaragua.org/la-deuda-mediatica-por-la-vida-de-las-mujeres/

lunes, 30 de enero de 2017

Datos que debemos saber sobre abuso sexual en Nicaragua

El feminismo como teoría crítica y acción política, ha hecho posible nombrar, visibilizar y denunciar el abuso sexual como una violación a los derechos de las mujeres, desmitificando pensamientos que justifican a los agresores sexuales y que culpabilizan a las víctimas.
El abuso sexual constituye uno de los mecanismos de opresión del sistema patriarcal, es decir, una de las expresiones de la violencia machista que ocurre en un marco de relaciones desiguales de poder, afectando principalmente a niñas, niños, adolescentes y mujeres, así como a los cuerpos que, desde un imaginario sexista y misógino son feminizados.
Mujeres encabezan peritajes de abuso sexual
De acuerdo al Observatorio sobre los derechos humanos de la niñez y la adolescencia nicaragüense de CODENI [1], a nivel centroamericano Nicaragua ocupa la segunda posición de los países con el mayor índice tasas de denuncias por delitos sexuales.
Auscultando las estadísticas del año 2015 [2] que proporciona el Instituto de Medicina Legal (IML), relacionadas a peritajes médico-legales en la investigación de delitos contra la libertad e integridad sexual en Nicaragua, se refleja que son las mujeres quienes en mayor índice están siendo víctimas del abuso sexual.
De 4 mil 326 peritajes registrados durante el 2015, 3 mil 800 fueron mujeres, correspondiendo a un 87.84%524 fueron hombres, siendo un 12.11% y un 0.11% de esos peritajes se presentan “sin datos”. Cabe mencionar que en estas estadísticas no se incluyen a aquellas personas que desde el miedo, la vergüenza, la culpa o la poca credibilidad en operadores de justicia, no han denunciado a sus agresores sexuales.
Rita Laura Segato (2010) al estudiar la estructura de género y el mandato de la violación en su libro “Las estructuras elementales de la violencia”, nos proporciona elementos valiosos para comprender por qué son los cuerpos de las mujeres quienes mayormente sufren de esta forma de dominación patriarcal.
Esta autora arguye que la violación puede ocurrir “como castigo o venganza contra una mujer genérica que salió de su lugar, esto es, de su posición subordinada y ostensiblemente tutelada en un sistema de estatus” (p. 31). En este sentido “la violación se percibe como un acto disciplinador y vengador (…) la violación es además un castigo y el violador, en su concepción, un moralizador” (p. 31).
Precisamente en el mes de octubre 2016 un titular de La Prensa decía “Mata a joven porque no quiso sexo” [3]. Esta noticia relava ese carácter “disciplinador y vengador” del que habla Segato que está presente en los imaginarios de los agresores sexuales. Cabe destacar que tal titular no está orientado a sensibilizar frente la gravedad de esta forma de violencia machista, sino más bien, retoma la justificación del femicida, constituyendo esto lo que la misma Segato nombra como la pedagogía de la crueldad reproducida por los medios de comunicación [4].
Niñas, niños y adolescentes las principales víctimas del abuso sexual
Al desagregar las edades de las víctimas de abuso sexual, se encuentra que son niñas y adolescentes quienes encabezan las estadísticas en peritajes de abuso sexual del IML, a como vemos a continuación: 0 a 13 años 2 mil 77 (48,1%); 14 a 17 años 1 mil 363 (31.51%); 18 a 22 años 378 (8.74%); 23 a 25 años 318 (7.35%); 36 a 50 años 123 (2.84%); 51 a 59 años 25 (0.58%); 60 a más 39 (0.90%); sin datos 3 (0.07%).
El hecho que sean niñas, niños y adolescentes quienes ocupan el mayor registro de peritajes, revela que el estatus es un elemento predominante en esta problemática. Desde los lentes de Segato, el control y sometimiento es “derivado de un pensamiento regido por el estatus” (p. 29) donde “el polo jerárquico se constituye y realiza justamente a expensas de la subordinación del otro” (p. 31).
Las personas adultas y que gozan de los privilegios del estatus –edad, poder económico, poder religioso, poder político, etc.- se aprovechan de la vulnerabilidad que suponen las personas a quienes deberían garantizarles condiciones de protección, seguridad y libertad, en este caso, niñas, niños y adolescentes.
En esta misma línea Segato agrega que la violación es “(…) el derecho natural de apropiación del cuerpo femenino cuando se le percibe en condiciones de desprotección, vale decir, el afloramiento de un estado de naturaleza” (p. 31). Solo en Nicaragua, en los últimos 10 años más de 16 mil niñas menores de 14 años han sido víctimas de violencia sexual y han sobrellevado embarazos impuestos a consecuencia de la violación[5].
Hombres predominan como agresores sexuales
Segato afirma que la violación como mandato masculino puede presentarse “como una demostración de fuerza y virilidad ante una comunidad de pares, con el objetivo de garantizar o preservar un lugar entre ellos probándoles que tiene una competencia sexual y física (…) se trata más de la exhibición de la sexualidad como capacidad viril y violenta que de la búsqueda de placer” (p. 33).
Retomando las estadísticas del IML, y asociándolo con lo que refiere Segato, son conocidos, novios y familiares quienes en mayor índice resultan ser los agresores sexuales. Esta información además hace contrapeso al mito que los hogares son los lugares más seguros para niñas, niños y adolescentes. También este dato evidencia que son hombres quienes predominan como agresores sexuales.
A quienes denuncian las víctimas como abusadores sexuales son: conocidos 37%, novio 15%, otro familiar 13%, desconocido 7.9%, padrastro 7.2%, padre 4.2%, pareja 3.8%, expareja 1.6%, exnovio 1.1%, hijo 0.4%, madrastra 0.1%, madre 0.1%.
Queda mucho por hacer 
El modelo hegemónico de masculinidad instaurado en el imaginario social colectivo requiere ser cuestionado y transformado. Como lo dice la campaña “Ser violento te hace menos” del Programa Feminista La Corriente “los hombres son los principales responsables de acabar con la violencia machista”.
El Estado, los medios de comunicación, los hombres y la sociedad en su conjunto, deben asumir compromisos para prevenir/erradicar esta forma de violencia machista.
El abuso sexual afecta día a día. Es una necesidad urgente que se reconozca el impacto de la cultura de violación instalada en Nicaragua, hacerlo visible daría más aristas para auscultar el abuso sexual como un problema que afecta la dimensión de la integridad de las niñas, niños, adolescentes y mujeres.
Los medios de comunicación tienen una deuda pendiente en cuanto a abordar de manera responsable esta problemática. El abuso sexual es una realidad.  No se trata de hechos aislados ni de un espectáculo.
Bibliografía
Anuario 2015. Instituto de Medicina legal. Encontrado en http://www.poderjudicial.gob.ni/pjupload/iml/pdf/Anuario_2015.pdf
[2] En la página del IML http://www.poderjudicial.gob.ni/iml/anuarios.asp aún no se encuentra disponible el anuario 2016.
[4] “En los medios existe una pedagogía de la crueldad”. Encontrado en http://perio.unlp.edu.ar/node/4602
[5] Cada día abusan de 4 niñas en Nicaragua, según estudio. Encontrado en: http://www.laprensa.com.ni/2016/10/26/nacionales/2123318-cada-dia-abusan-de-4-ninas-segun-estudio