jueves, 28 de febrero de 2013

Cuestionando la homofobia vía chat :)

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Yo: Me contaron que dijiste que los homofóbicos tienen derecho de serlo …. porqué? Te salvaste que no estaba presente! :D

Él: Jejeje lo que dije es que hay que respetar la creencia de todos, independientemente si son homofóbicos, ateos, o lo que sea, que toda persona tiene derecho a pensar lo que quiera, o no es así? :)

Yo: Es decir que hay que comprender a un agresor, a un abusador sexual, a un pedófilo, un dictador... no le encuentro sentido a tu filosofía.

Él: No, hablo de creencias o sea, creer no es lo mismo que actuar, yo puedo creer que Dios no existe, pero no quiere decir que voy a ofender o excluir a alguien que sí cree... yo puedo pensar en algo sobre las personas homosexuales o no excluirles y respetarles su derecho … sin ofenderles, sin criticarles, en fin…. otra cosa es violar a alguien o agredir a alguien.

Yo: La homofobia no respeta la diferencia, y así como piensa el homofóbico, también actúa... violencia no es solo agredir.

Él: Bueno, es que depende de la persona, pero por eso te decía que no es el punto de si es bueno o malo, sino en que cada quien es libre de pensar en lo que quiere, una cosa es que se le tenga que concientizar y otra que vas a irrespetar a la gente que cree lo que quiera.... una cosa es pensar que una idea no es correcta, y otra es irrespetar.

Yo: Pero precisamente eso hace la homofobia, irrespeta, violentando la libertad del otro/a, recriminándole, excluyéndole, y en casos extremos, agredir y/o matar.

Él: Pero no era ese el punto, como te digo, solo nos remitimos a la creencia, no a lo que la creencia pueda generar... por eso lo que dije es que cada quien puede creer lo que quiera y por eso me centré en lo de ateo, porque dije que una persona que no cree en Dios tiene derecho a no creer porque no le hace daño a nadie.

Yo: Cada quien tiene libertad de creer en lo que quiera, pero cuando violentás el derecho del otro/a, ahí algo no está bien, ya es un delito! Por eso recalco, el ejemplo de la homofobia para hablar sobre la libertad de pensamiento, no tiene lugar, es una violación a DDHH.

Él: Yo entiendo lo de la homofobia, pero no lo enfoqué a eso en relidad... tenés razón en lo que decís de los efectos que ese pensamiento tiene, pero no podemos decir que la gente que cree en algo tiene que cambiarlo awebo, ya sabés, es como decir que esas personas no deben existir, porque sí, aunque no estén en lo correcto... digo la discriminación no se cura discriminando, eso es al final de cuentas lo que hablamos.

Yo: No es cuestión de decir que los homofóbicos están errados y que no deben existir, es cuestión de apostar a cambios sustanciales en la manera tradicional de la crianza de los hijos/as, en el sistema educativo en todos sus subniveles, en nuestras relaciones con la familia, de amistad, de pareja, aportando a disminuir/erradicar comportamientos homofóbicos. Sí hablamos de que solo exista el “bien”, en el mundo, las máscaras tendrían más dominio de lo que ya tienen.

Él: Viste, a eso me refería... y lo dije, no se trataba de si está bien o mal, que al final eso no existe.

Yo: Qué es para vos la homofobia?

Él: Yo te cambio la pregunta, creés que soy homofóbico?

Yo: Que si sos homofóbico o no, es algo que debés responderte vos, solo puedo decirte lo que veo, como que a aquel bar no quisiste volver cuando te dijeron que era de “ambiente”, por ejemplo.

Él: Y pues no sé si es correcto lo que te voy a decir, corregime si me equivoco. Hay personas que discriminan, violentan y cualquier otra cosa, a las personas homosexuales, y hay personas que no están 100% cómodas con las personas homosexuales, aunque no lo expresen físicamente, y creo que en ambos casos, es homofobia.

Yo: Claro que sí, en ambos casos es homofobia.

Él: Y que no quisiera entrar a ese bar... Eso violenta a alguien? Lo pregunto porque ya me hiciste pensar.

Yo: Es una manera de excluir, porque si no te hubiesen dicho que el bar era de “ambiente” vos lo hubieses visitado nuevamente, disfrutarías de tu cerveza, sin estar pendiente de lo que pasara al rededor, simplemente te interesaría pasarla bien con tus amigos o conocidos... pero al saber que era de “ambiente” decidiste no volver a tomar ahí, osea que te resistes a compartir un espacio con personas que ni tenías la certeza si eran gay, simplemente pensar que lo eran, te hacía rechazar el lugar y a quienes lo frecuentaban, eso es exclusión.

Él: Mmmmm entiendo... o sea los excluyo de estar en mí espacio y disfrutar mi grata presencia :) Muy buena plática, de veras, pero fíjate que lo que había dicho, fue en buen plan y no tomamos en cuenta la dimensión nefasta de la homofobia, sino el hecho de que existe.

Yo: Cuando decís “mí espacio” a qué te referís? Si el lugar es público?

Él: Era un decir, no literal, me refería a estar donde estoy.

Él: Sí, al final el tema es que toda persona merece respeto independientemente de todo.

Yo: Sí, cuando me dijeron que habías expresado eso, lo primero que dije es que te habías salvado de que no estuviera :) Y ya ves que no es necesario violentar al otro/a para plantear puntos de vista diferentes. Si las personas homofóbicas se replantearan eso y tuvieran apertura al diálogo, la historia fuera distinta :D Hay cosas que las vemos “normal” pero si nos autocuestionamos, identificamos que algo no está bien! :D y que eso debe trabajarse :)

Él: Pero al final no quisiste decirme si creés que soy homofóbico.

Yo: No lo vallas a tomar a mal, replanteate lo que pueda pensar yo y valorá los compartimientos que tenés, porque sí … tenés comportamientos de una persona homofóbica. No se puede ser respetuoso y homofóbico a a la vez, si sos lo uno, no sos lo otro. Y así como merecemos respeto, debemos también respetar al otro/a. Decía una amiga, que el el respeto está la diferencia :D

Él: Mmmm entiendo y lo sé, aunque tengo amistades que no tienen la misma orientación, vos por ejemplo, y creo que salvo que digás lo contrario, nunca te he tratado mal, y creo que somos buenos amigos.

Yo: Salvo cuando tomamos, por ejemplo, siempre me decís lo de la aventura con aquel amigo mío , o que por la manera en que me coloco la botella en la boca para tomar cerveza, que eso es una insinuación para hacer sexo oral! xD A mí no me molesta, lo veo parte de la fregadera, como decís, pero eso de “bromas” es una manera de discriminación, que es quizás la que llamen discriminación positiva, que en el imaginario colectivo se ve como algo “normal”, pero también tiene su repercusión.

Él: Sí y que onda con tu amigo? Siempre en lo mismo? Amistad?

Yo: Hay relaciones homoafectivas y heteroafectivas, que no tienen necesariamente como fin las relaciones sexuales o establecerse como pareja, pero que tampoco están límitadas a que no ocurra. Él y yo tenemos una relación homoafectiva, es decir, somo hombres, buenos amigos y nos demostramos afecto sin miedo a que nos digan que somos pareja, lo admiro mucho, es un intelectual, aprendo mucho de él, pero solo somos amigos nada más, pero porqué vos insistís en que tenemos algo más que amistad?

Él: uyy pues no vulvo a preguntar :)

Yo: Pero por qué siempre preguntas?

Él: Ideay, pregunta, así como me han preguntado si tengo algo con alguien o si me interesa alguien.

Yo: Pero toda pregunta persigue algo, y como es repetitiva, me genera curiosidad!

Él: Jejeje ya tranquis, ya queda clara la amistad.

Yo: Mmmmm vos quedás con tu duda, lo que corroboraré cuando tomenos una cerveza. Ahí saldrá el tema nuevamente.

Él: Jajajaja nop, no tengo dudas, son buenos amigos...

Yo: Entonces te pregunto, porqué tenés la duda de que tuvimos o tenemos algo?

Él: No tengo la menor duda, vos nos has dicho varias veces lo que ha pasado entre ustedes y lo que no, ese no es tema nuevo, y ya sabés quien soltó este rollo,que no fuí yo.

Yo: Para que veas pues, me emparejan, y no estoy acompañado aun.

Él: Quizás estés difiniendo lo que buscas...

Yo: Pues no considero que busco un prototipo! Disfrutar del tiempo que pase con esa persona, eso sí! Pero si no se da….

Él: Jajajaja eso lo decís porque aún no encontrás quien te haga sentir lo contrario. Ahí vas a ver cuando te topés con esa persona, es muy bonito.

Yo: Ya veremos si se cruza alguien en mí camino. Prefiero no frustrarme pensando que pase o no. Pero sí, reconozco que la soledad, aveces genera terrible pánico, aunque en momentos también es muy confortante.

Él: Sí, awebo, nunca está de más, estar solo un buen tiempo hace bien.

Yo: Pero estar así todo el time... como que aweba :) xD por eso hay muchos blogueros/as.

Él: Awebo

Yo: A propósito. Me permités compartir en mí blog parte de nuestra conversación?

Él: Dale ho hay falla :)

Yo: Fue una buena sesión de chat.

Él: Awebo... seguimos en contacto.

Yo: Dale :) 



sábado, 16 de febrero de 2013

¿Por qué soy hombre?


 En los últimos meses he participado, junto a un grupo de hombres jóvenes, en un proceso formativo enfocado en promover un nuevo paradigma de la masculinidad, de manera que se genere una mirada distinta a las cuestiones de género, las identidades y las sexualidades.
 
El primer tema que desarrollamos análisis del complejo proceso de construcción de las identidades de género en clave binaria (solo dos sexos, solo dos géneros),generó gran espectativa entre los que decidimos ser parte de este proceso.

Y es que en el primer taller que se impartió, el equipo facilitador abrió el debate en cuanto al cuestionamiento de ¿por qué somos hombres? ¿Qué nos gusta y qué no nos gusta de ser hombres? Pregunta que comunmente no nos hacemos, y que tampoco ocupa espacio en conversaciones triviales.

En la discusión prevalecieron asuntos como lo biológico, es decir, tener un pene determina ser hombre. También el fundamentalismo religioso estuvo presente en las respuestas, por ejemplo se comentaban expresiones como porque Dios así lo quizo, o la resistencia al autocuestionamientoporque así nací. También se encuentran atribuciones referentes al manejo de emociones y sentimientos, pues los hombresson más fuertes.

Y en lo que más gusta de ser hombre, de manera generalizada, se enfatizó a las libertades -mayor que en el caso las mujeres-, y en lo que menos gusta, que se tenga la visión de quetodos los hombres son unos malditos.

La interrogante sobre ¿qué es ser hombre? es una pregunta que en cada encuentro continúa debatiéndose y filosofándose para encontrar una definición, si es qué la hay.

Y por más que se discuta, entre los participantes continúa titubeándose al respecto. Lo que da un indicio a una apertura para desaprender esos cuadros normativos en los que se nos ha educado.

Se ha llegado a la reflexión que ser hombre es ser capaz de gestionar su propia vida, pero, en todo caso, las mujeres también tienen la misma capacidad de hacerlo. Entonces ¿qué es ser hombre? ¿Y qué es ser mujer?

En mi caso, para ampliar la comprensión de la interrogante sobre qué determina ser hombre o mujer, tuve la oportunidad de explorar una lectura que aborda la de-construcción de las sexualidades periféricas, es decir, aquellas que traspasan la frontera de la sexualidad aceptada socialmente. (Revista Sociológica, año 24, número 69, enero-abril de 2009, pp. 43-60).

De ésta lectura me place compartir un poco sobre la visión de Judith Butler, quien en cuanto a las cuestines de género, ha realizado elementales aportes filosóficos y complejos, contribuyendo a construir lo que hoy se conoce como Teoría Queer

Para Butler, todo lo que somos es una imitación, una sombra de la realidad, donde la heterosexualidad forzosa se presenta como lo auténtico, lo verdadero, lo original.

Sin embargo, el sujeto no elige la actuación del género libremente, sino que tal representación de la heterosexualidad es obligatoria, bajo amenaza de sufrir castigo y violencia por cruzar las fronteras del género; aunque la transgresión también provoca encanto y placer.

Atribuye que la naturaleza de la homosexualidad es como un disfraz necesario cuyo objetivo es tambiénrepresentar, un nulo esfuerzo por participar en la fantasmática plenitud de una heterosexualidad naturalizadora.

Partiendo de su postura sobre el género, considera que el travestismo no es una imitación de un género auténtico, sino que es la misma estructura imitativa que asume cualquier género.

Es por ello que Butler afirma que los vocabloslesbianaygayno brindan ninguna revelación transparente. Refuerza que existen por la necesidad de representar a un sector político oprimido. Como paradigma de lo que exige ser controlado, regulado y clasificado en un espacio de ruptura, confusión y conflicto.

Por tal razón, Butler enfatiza en que no hay géneromasculinopropio del varón, ni unofemeninoque pertenece a las mujeres. Concibe que el género es consecuencia de un sistema coercitivo que se apropia de los valores culturales de los sexos.

De ésta manera, la identidad es representativa e imitativa, donde los roles de género no son más que una representación teatral donde cada sexo asume los papeles creados con anterioridad, imitándolos y reproduciéndolos continuamente.

Luego de darle una lectura a estos cuestionamientos sobre el género, surge la necesidad dereiniciarlas mentes,formatearlasoactualizarlas, haciendo un poco de juego con el lenguaje informático, nutriéndolas de estos nuevos estudios que conllevan a observar y reconocer de que todo lo que vemos en nuestro entorno es fruto de una percepción equivocada, donde todo es actuado.

Nos ofrece nuevas explicaciones en el que confluyen el género y la sexualidad, fomentando el ideal de un mundo sin distinciones donde los seres se dedican a darle sentido a sus vidas.

Volviendo a la pregunta, ¿por qué soy hombre? Encuentro que lo biológico, el fundamentalismo religioso, o el constructo social en cuanto a la clasificación e imposición de roles, no me dan posibilidades de poder encontrar una verdadera definición sobre el ser hombre.

Sin embargo, es una interrogante que prefiero no definir. Y no como una manera de resistirme al autocuestionamiento, sino que ésta postura es quizás, un resultado de ello.

Primeramente creo necesario soltar y dejar ir todo aquello que no soy. También soy de quienes no gusta mucho de las definiciones. A como cita Oscar Wilde en uno de sus memorables libros,Definir es limitar. De manera que cada día estoy en proceso deactualización, desaprendiendo patrones de comportamiento, e incorporando maneras vivir que permitan respirar vientos de verdadera libertad no solo para mí, sino quienes comparten conmigo.