miércoles, 17 de diciembre de 2014

La tóxica culpa: Fundamentalismos, sexualidad y otros secretos


¿Qué son las culpas? ¿Flagelaciones a nuestros cuerpos y nuestra conciencia por obra de la hipócrita moral cristiana? ¿Justificaciones a la violencia machista por obra del sistema patriarcal? Se me dio por compartir algunas pinceladas donde las culpas en unos casos me reprimieron deseos, y en otros, pretendieron atribuirme una responsabilidad que no tenía por qué cargar nunca jamás. 

Recuerdo que de pequeño en la primaria, desde primer grado, me decían que me gustaban dos niñas. Yo no estaba seguro de sentir alguna atracción, sin embargo a veces me daba por ser detallistas con ellas y les regalaba tarjetitas con mensajes de amistad que en varias ocasiones yo mismo hacía. Algunos compañeros me coreaban “Franklin se muere por un amor que no le conviene, no le conviene, no le conviene”.

Era chistoso porque de lo que si llegue a estar seguro era que me gustaba un compañerito de clase que conocí desde segundo grado. Nos hicimos bien amiguitos. Compartíamos merienda que lleváramos de casa, lo que comprábamos en el recreo, hablábamos de gokú y otras series animadas que veíamos, no nos asignaron estar juntos en el aula de clase, pero siempre nos buscábamos para estar estar charlando. Era una relación muy afectiva. Recibí varios pellizcos en la tetilla por parte de mi maestra o regaños por ese compartir. 

Con él todo llegó hasta tercer grado. De pronto dejó de llegar a clases. Su mamá notificó que estaba enfermo y perdió el año. Obvio que me puse triste. Ya luego lo matricularon nuevamente en la misma escuela, pero en turno vespertino porque lo catalogaron como repitente y ese era el castigo -otro turno-. Nuestra amistad nunca más fue la misma. Si acaso lo veía en actividades patrias o de la “hispanidad” donde juntaban a los dos turnos de la escuela.

Nuestra directora era religiosa, siempre nos hacía repetir versículos y un salmo completo que cambiaba cada mes. Nos lanzaba discursos de cómo ser buenos siervos de “Dios”. 

Entre tantas disertaciones salió aquello de que los homosexuales, las brujas, prostitutas y no sé quienes más, no heredaran el reino de los cielos (me da pereza buscar una biblia y justo ahora que escribo no estoy conectado a internet para guglear y citar textualmente). También hablaba bastante del pudor, hacía reseñas de lo perdida que estaba la juventud de esa década –los 90- y señalaba como tenía que ser una buena mujer y un buen hombre, para que tomáramos esos consejos.

Con tanto fundamentalismo religioso me creí que aquello que yo sentía por mi compañero era un “pecado” ¿Qué crueldad que a un niño se le haga sentir eso no? Bien podía decir que me gustaba determinada niña y no pasaba nada, no obstante eso que sentía por mi amiguito era algo que debía guardarme solamente para mí, por lo que nunca lo comenté con nadie. Fue uno de mis tantos secretos de armario de niñez.

Cuando fue pasando el tiempo, fui conociendo más de religiones, y claro que también me fueron atrayendo otros compañeritos. Visité la iglesia católica y evangélica pero fue la en la religión mormona donde me bautizaron a los nueve años, aunque todo el tiempo lo negué. Me daba pena porque no tenía otro compañero o compañera que lo fuera, me daba pena pertenecer a una religión que nadie más compartía en mi grupo de la escuela, temía ser foco de burlas, porque eso solía suceder.

Yo decía que era católico, que era bautizado y confirmado en esa religión. Las oraciones las aprendí en rezos de nueve días, en novenas a la purísima, o bien bastaba ir a una misa para aprenderse las aburridas y repetidas oraciones católicas. Eso me salvaba para no ser expuesto a que descubrieran que era mormón, Iglesia a la que iba cada domingo con mi mamá o mi tía y mi hermano, donde en varias ocasiones me tocó repartir la santa cena , vestido bien formalito (jaja). 

El sentimiento de culpa iba en aumento. Creía que un mal espíritu me hacía pensar que sentía atracción por niños. Por las mañanas al despertar y por las noches antes de dormir, me arrodillaba y pedía a “Dios” que alejará de mí esos “malos pensamientos” y que me ayudara a que solo me gustaran las niñas como a los demás niños, que me convirtiera en un niño “normal”.

A veces le decía a ese “Dios” que estaba confundido y que ayudara a aclararme, pero ese “Dios” solo me recetaba culpas y condena. También recuerdo que llegué a odiarme, porque yo creía que estos deseos no se iban porque “no ponía de mi parte”.

Y así fui creciendo, cargando con la culpa y con tantos fundamentalismos. Así llegué a la adolescencia, y con el comienzo en la secundaria. Empezándola arribó un huésped a mi casa. Era amigo de un primo de mi familia materna. Él era un universitario, de una zona rural, se había quedado sin presupuesto para alquilar un cuarto. Llegó por un tiempo. Poco a poco ese lapso se fue prolongando y alcanzó estar casi tres años en casa.

Si estaba inseguro de mis impropios deseos, pues acá fui aterrizando más. Me fui aclarando que los cuerpos masculinos me atraían mucho. Algo tenían que me subían la bilirrubina. Claro que no todo cuerpo, algunos en particular, como este chico. Me atraía, me provocaba sueños húmedos, pero todo se mantuvo a nivel platónico. 

En mi etapa final de la secundaria, cuarto y quinto año, me tocó estar en la misma sección de un chico que desde lo conocí en primer año, me despertó gran interés. Él era un cerebrito. Eso me gustaba. Además yo lo veía bonito. Extrañamente con él nunca pude tener una amistad a pesar que se sentaba detrás de mí. Algo pasaba ahí. Tuvimos alguna que otra plática pero ligerísima. Me gustaba mucho pero no pude entrarle ni a un nivel de amistad. Era extraña la situación, como que ambos nos evitábamos. No sé. 

A pesar de irme descubriendo, sabía que había una sociedad hipócrita en la que alguien como yo no cabía. No hablaba con nadie de esos temas, mi foco fue los estudios, y así me justificaba. Siempre decía que me interesaba centrarme en las clases y sacar buenas notas que en andar pensando con quien jalar. 

A propósito de jalar, la masturbación fue otro rollo. Recuerdo que el discurso mormón dirigido a adolescentes y jóvenes decía que había que evitar todo pensamiento que alimentara el deseo sexual, porque eso era pecado y no agradaba a Dios. Cero pornografía, cero besos y toqueteos en el noviazgo, cero masturbación ¿qué paja no?

Y otra vez yo. oraciones de mañana, de tarde, de noche, pidiendo a “Dios” que alejara de mi esos infernales deseos. No era solo la masturbación, era también en lo que pensaba o lo que veía mientras lo hacía. La culpa iba subiendo de nivel. Y con eso de que “Dios está en todas partes”, pues se imaginarán como escalaba la maldita culpa.

Sin embargo, la culpa más tóxica fue la que me provocó un macho que se sintió con toda propiedad sobre mi cuerpo para descargar en mí deseos que yo nunca compartí con él y que en todo momento que sometió mi cuerpo a sus asquerosas fantasías, en todo momento le dije que NO, que No quería, que me dejara, pero ni mi voz ni mis fuerzas fueron suficientes. Siempre cargué con la culpa que el culpable era yo porque pude evitarlo, que yo generé ese escenario para que eso ocurriera. Pero NO, no tuve culpa de NADA.

Los escenarios han cambiado ¿Justo y necesario no? Permitir que las culpas dominen nuestros cuerpos, es altamente peligroso. Las culpas estimuladas por los fundamentalismos religiosos solo buscan que renunciemos a la mujer y al hombre que queremos ser para cumplir a cabalidad con las normas heteropatriarcales y a la vez tratan de justificar todo abuso de poder en sociedades machistas y patriarcales.





martes, 9 de diciembre de 2014

Comentario sobre el #CanalNi

Muchas de las personas que hoy se oponen  al proyecto del gran canal interoceánico lo hacen porque la empresa concesionaria no es de la tierra del #TíoSam, quienes han querido por muchos años apropiarse de nuestro territorio y riquezas, y que bien sabemos que todo el tiempo ha tenido políticos cómplices, pero que se han encontrado a un pueblo que se ha resistido fuertemente al intervencionismo.


Otras lo hacen, incluyendo científicos -no todos-, porque en la actualidad no son parte de la comisión especial de este proyecto, y obvio que económicamente no son mega favorecidos.

Utilizan argumentos muy válidos, pero su causa no es la misma de la campesina o el campesino que obligadamente tiene que abandonar y “vender” sus tierras que por varias generaciones ha sido un patrimonio familiar, porque sencillamente por ahí pasará la ruta del canal; su causa no es la misma de las mujeres que este proyecto las expone a la violencia, trata de personas, explotación sexual; tampoco es la misma causa de las personas que están preocupadas por la proliferación del narcotráfico o el grave impacto en la biodiversidad.

Enterarse de estas realidades enojan en sobremanera, sin embargo, cuando la causa es justa, la lucha se vuelve un deber, me quedó bien interiorizado en mi etapa universitaria. Dobles discursos y oportunistas, todo el tiempo habrán, pero esto no tiene por qué distanciarnos de las problemáticas sociales y políticas, también tenemos la responsabilidad de poner de nuestra parte, sino nos jodemos.  

Yo quiero a Nicaragua y nuestro pueblo sin heridas y estoy consciente que el mega proyecto del canal favorecerá a grandes potencias económicas y élites políticas, menos a la señora a la que le compraba mango o jocotes a fuera de la UNAN – Managua  por ejemplo, quien hace poco que la encontré muy cansada en el bus me contó que “cada vez la vida se pone más dura y que no queda de otra que jugársela”, cuando le pregunté si continuaba vendiendo en esta universidad.  

Sea una empresa del #TíoSam o del #DragónChino, sea un gobierno neoliberal o “socialista”, yo alzo mi voz y me uno con aquellas y aquellos que no quieren canal por el golpe que nuestro territorio y nuestra gente va a tener con este sueño mojado de los capitalistas de todos los tiempos.  

También creo que no tengo porque silenciar lo que pienso de aquellos que quieren ser “portavoces”, o al menos así se visibilizan mediáticamente, de una problemática que les “indigna” pero en este contexto, porque en otro, simplemente evitarían hablar del tema, y otros serían cómplices para vender la mentira que el canal es la varita mágica que resolverá todos los problemas de la ciudadanía.

Soy de la idea que es sano construir habilidades que nos permitan identificar las trampas en el discurso oportunista. En mi experiencia esto alimenta mi espíritu investigativo, mi reflexión y mi crítica, me permite construir mi propio discurso, lejos de fanatismos, pues “casi siempre hay debajo móviles más complejos” decía Ernesto Sábato.  

El sistema político apesta, pero que no hay que desencantarse, porque por ahí andan locas y locos queriendo hacer las cosas de otra manera, solo hay que activar el radar.

¿Por qué hay que oponerse al mega proyecto del gran canal? Pienso que los argumentos más válidos están en las personas directamente afectadas, aquellas y aquellos que no fueron consultadas/os si estarían dispuestas/os a abandonar sus hogares en nombre del “desarrollo” para Nicaragua; a quienes los desastres en el Gran Lago de Nicaragua les generará gravísimas consecuencias de sobrevivencia humana; las mujeres, niñas y adolescentes que estarán expuestas a problemáticas que sin canal preocupan tanto y que a pesar de la presión y movilización social, no hay interés estatal para buscar soluciones;  esas y esos que sin miedo alguno se han tomado las calles de sus comunidades para protestar y mostrar su desacuerdo con el Estado por la concesión del canal.

A las exigencias de estas y estos protagonistas hay que prestar oído y no hacernos las/os ciegas/os, sordas/os y mudas/os, como hemos hecho con los enfermos de la insuficiencia renal crónica (IRC) de Chichigalpa.




jueves, 4 de diciembre de 2014

¡Hombre consciente, únete al contingente!

En el umbral del nuevo milenio, tendríamos que reconocer que el llamado ‘movimiento feminista’ no es ni una agregación de organizaciones ni una agregación de miembros individuales, sino un discurso. Es un conjunto de aspiraciones y entendimientos cambiantes y disputados que proveen metas conscientes, soporte cognoscitivo y apoyo emocional para la evolución de la identidad política de cada individuo”.


Sonia Álvarez

Me he topado con difamadores del feminismo y da la casualidad que la mayoría son hombres. Poniendo atención a sus “argumentos” de inmediato puede identificarse que sus planteamientos distan muchísimo de lo teórico y que son meras justificaciones de la misoginia que en ellos predomina.

No tienen idea alguna de la propuesta política del feminismo como movimiento y lo caracterizan partiendo de acciones de mujeres asumidas feministas, que según ellos, reproducen las ideas, actitudes y comportamientos que cuestionan. ¿Es que todos los hombres somos coherentes verdad?

Estos hombres afirman que el discurso feminista es agresivo, sin propuesta y que ha llevado a la proliferación de la violencia en lugar de frenarla. Además, sostienen la idea que todas las feministas cargan con un odio exacerbado contra los hombres y refuerzan que feminismo es lo opuesto al machismo o que es igual a hembrismo. Seguramente han escuchado tanto al machirulo de Arjona.

Para ubicar en su justo lugar del papel del feminismo, Judith Grant afirma que “el feminismo es el instrumento teórico que permite dar cuenta de la construcción de género como fuente de poder y jerarquía que impacta más negativamente sobre la mujer. Es la lente a través de la cual las diferentes experiencias de las mujeres pueden ser analizadas críticamente con vistas a la reinvención de las mujeres y de los hombres fuera de los patrones que establecen la inferioridad de unas en relación con los otros”. (Blandón, M.T., Murguialday, C., Vásquez, N. 2011. Los cuerpos del feminismo nicaragüense. Programa Feminista La Corriente).

Soy del pensar que el discurso antifeminista en hombres tiene graves indicios de misoginia. Ver a mujeres empoderadas de sus cuerpos, de sus derechos, dirigiendo regias el rumbo de sus vidas, tomando decisiones, organizadas, cuestionando fuertemente al tóxico machismo y patriarcado, al frente de luchas sociales y políticas, transgrediendo el rol que el patriarcado les ha impuesto, indudablemente eso no es agradable a la vista de los que se han convertido en fiscalizadores del feminismo, habiendo tanto que cuestionar de la masculinidad hegemónica, pero claro está que es más sencillo poner la mirada en el otro, pero sobre todo en la otra “porque tanto que critican a los hombres y ellas actúan igual o peor que nosotros” diría uno de esos difamadores.

Estas “explicaciones”, y otras similares, las he escuchado en taxistas con nulos procesos de reflexión sobre las relaciones desiguales de poder, pero ojo, también en debates con activistas de derechos humanos quienes si han participado en espacios de formación sobre género ya sea en diplomados, talleres, seminarios o en su currícula académica.

Es fundamental tener claridad de que los movimientos feministas son aquellos que, además de aspirar a cambiar las condiciones de vida material de las mujeres, pretenden transformar la estructura social que mantiene y reproduce las relaciones de poder del colectivo de los hombres sobre el de las mujeres, por las cuales éstas están subordinadas socialmente a aquellos. (Blandón, M.T., Murguialday, C., Vásquez, N. 2011. Los cuerpos del feminismo nicaragüense. Programa Feminista La Corriente).

Pienso que hay tantas reflexiones y debates sobre las causas y consecuencias de las violencias machistas y las implicancias en la vida de las mujeres, hay tanto que evaluarnos en nosotros, tanto que deconstruir, como para asumir un rol de espías de lo que políticamente hacen las mujeres para fomentar una convivencia en igualdad y respeto.

Un día leía en Facebook un meme que el texto decía: Antes de que hables conmigo de feminismo al menos léete la definición que aparece en Wikipedia. Y así pasa, criticamos desconociendo, o queriendo silenciar, lo que las luchas feministas mundiales a lo largo de la historia han aportado en lo que refiere a derechos humanos igualitarios, en los debates sobre los fundamentalismos religiosos, laicidad, derecho a decidir, racismo, sexismo, heterosexualcentrismo, la descolonización de los cuerpos, la diversidad sexual, el capitalismo.   

Los hombres antes de actuar como policías del patriarcado, tenemos una grandísima responsabilidad en tomar conciencia y sensibilizarnos sobre cómo afecta la integridad y como se violentan todos los derechos de todas las mujeres el ejercer sobre ellas violencia en todas sus formas, de promover y demostrar que otras maneras de ser hombre son posibles; la responsabilidad de qué otros hombres también aprendan a respetar los cuerpos y las decisiones de las mujeres, de involucrarnos activamente en acciones de incidencia política para que se cumplan a cabalidad las leyes y tratados internacionales orientados a prevenir, sancionar y erradicar la violencia machista en la cama, en la casa y en la calle.

El feminismo como movimiento podrá tener sus retos y desafíos particulares pero mientras tengamos los hombres una enorme lista de privilegios que cuestionarnos y que nos resistimos a renunciar, los debates sobre las “debilidades” del feminismo le seguirán competiendo propiamente a los cuerpos protagonistas del feminismo. 



martes, 14 de octubre de 2014

Ni activo, ni pasivo, ni versátil


¿Qué rol sos? ¿Te gusta dar o que te den? ¿Te gustan grandes, medianas, pequeñas o término medio? ¿Activo, pasivo o versátil? Estas son preguntas que constantemente me hacen personas por mi orientación sexual, algunxs “por curiosidad” y otras cuando quieren agarrar algo conmigo “para saber a lo que van”. Que cosa más aburrida. De inmediato me doy cuenta de que #EsaPersonaEstáOut.

Déjenme decirles, en buen plan, que necesitan leer, teorizar, compartir más espacios con personas lesbianas, gays, bi y trans, cuestionar de donde vienen todos esos estigmas y estereotipos que prevalecen en su imaginario colectivo.

Todas esas interrogantes son más de lo que dicta la heteronorma, es decir, que aunque exista una relación que transgreda el heterosexualcentrismo, se piensa que las personas LGBTI tendemos a imitar a relaciones heterosexuales tradicionales, quien asume el rol de mujer, quien el rol de hombre, quien es el dominante, quien es el pasivo.

En mi situación particular, he aprendido a desgenitalizar el placer, para mí la penetración no es el momento climax en un encuentro sexual, he descubierto otras prácticas, que me han parecido todavía más orgásmicas.

Jugar con el cuerpo, con la boca, me he dado cuenta de mi gran fijación oral-corporal, lo mucho que me gusta tocar y recorrer cuerpos con mis manos, me gusta sentir sabores, sentir lo que siente mi cuerpo, el de mi compañero, me gusta estar conectado con él y que él también lo esté conmigo, reposar en su cuerpo y que él también repose en el mío, que ambos disfrutemos, sin precisamente llegar a una penetración.

Es más, la penetración todavía me causa dolor, y cuando hay dolor, no puedo encontrar placer. De seguro, esto es algo que aún tengo que trabajar en mi dimensión erotismo-placer. No quiere decir que mi situación sea también la de otrxs compañerxs LGBTI, el mundo es tan diverso, igual las prácticas sexuales.

Cuando me preguntan si soy activo, pasivo o versátil, siempre recuerdo un diálogo de la obra de teatro Las Hijas del Maíz, parafraseándolas, desde que asistí a la presentación, ahora contesto: Ni activo, ni pasivo, pero si activista.


domingo, 28 de septiembre de 2014

Un hombre bailando con otro hombre, es delito en Chamán bar


Era sábado y el cuerpo lo sabía, me dieron ganas de ir a dar una vuelta. Me encontré con un amigo y el tenía ganas de Chamán bar y pues fuimos. Estuvimos charlando un rato en la terraza, vimos un par de amigas y amigos y compartimos momentos con ellas y ellos. 

Cuando nos dio ganas de una cerveza caminamos hacia la barra y ahí la música como que tentó y empezamos a bailar y ahí nos quedamos buen rato, hasta que le dije a mi amigo que fueramos a la pista a bailar y continuamos en la bailadera.

De pronto un machirulo de seguridad y nos dijo: "acompáñenme" y yo le dije ¿a dónde? "Van fuera" ¿Explicame por qué? fue mi respuesta y al llegar a la salida el tipejo nos tomó la mano y nos cortó el brazalete con una tijera. 

Que ridiculez que este bar considere un atentado que un hombre baile con otro hombre,  que mal plan es estar en un lugar donde pagaste por entrar, como todas y todos las y los que están adentro, donde estás pagando por lo que consumís, y que de pronto pufff el radar ultra mega machista lesbo-homo-trans fóbico identifica algo que "no está bien" y plop fuera. 

A mi no me importa haber sido expulsado de ahí, ese tal Chamán no me gusta, pero qué bueno que pasó esto, bueno porqué puedo denunciarlo, no es algo que pasa por primera vez, muchas y muchos hablan de casos similares, algunos han sido públicos y otros no. 

"Nos reservamos el derecho de admisión" en Chamán bar es sinónimo de racismo, machismo, discriminación por orientación sexual e identidad de género ¿Qué tengo que hacer para una denuncia formal? 

domingo, 31 de agosto de 2014

Entre tertulias, ciberactivismo y formación


Ya digo adiós a agosto, mes que estuvo lleno de instantes que se acumulan en la bitácora de mis preciados recuerdos. Fueron tantos momentos pero quisiera contarles sobre esos que dan cierre a este mes y que hacen que en medio de lo inevitable, pueda seguirle sonriendo a la vida.

Empiezo con el conversatorio “Blogs y activismo. Bloguear sobre la realidad”, impulsado por la comunidad de blogueras y blogueros en Nicaragua que somos parte de Política Mente Incorrecto.

Me gustó mucho poder compartir con otras y otros sobre mi experiencia en cuanto a la utilización de redes sociales virtuales cuestionando lo que me incomoda del sistema y movilizando temas que los medios tradicionales invisibilizan, o bien, que abordan de una manera inapropiada.

Quienes asistimos al evento pudimos platicar en breve sobre cómo nos va con el ciberactivismo, creando y compartiendo contenido, los aprendizajes que nos ha dejado, los temas que desarrollamos y cómo son las interacciones con lectoras y lectores.

También dialogamos sobre las interrogantes ¿Se puede hacer activismo desde un blog? ¿Un blog trastoca la realidad? ¿Cómo generar un debate crítico en cuanto a temas de interés social y político? El tiempo se hizo corto entre tantas reflexiones que se provocaron, sin embargo, tendremos que inventar otra excusa para volvernos a juntar y darle continuidad.

Otro instante que aconteció en este fin de mes, es la clausura del Curso de Actualización Profesional “Ciudadanía Violencia de Género y Medios de Comunicación, con énfasis en la Ley 779”, el cual desarrollé en la UCA junto a colegas de la comunicación y otras carreras con fines humanistas.

Una etapa formativa que dejó, a quienes fuimos parte del curso, una visión clara sobre los mecanismos de opresión del sistema patriarcal, los cuales justifican y naturalizan en el imaginario colectivo, toda manifestación de violencia machista.

Un ciclo formativo que nos reta a mirar permanentemente con los lentes de la perspectiva de género, el enfoque basado en derechos humanos y la multiculturalidad siempre que se aborden situaciones de violencia contra las mujeres en todos sus tipos.

Además, nos deja lazos de compañerismo y amistad que nos permitirán estar unidas y unidos en la lucha por el respeto a marcos jurídicos internacionales y nacionales que exigen el cumplimiento de todos los derechos para todas las mujeres.

Entre tertulias, ciberactivismo y formación así se va agosto. Ya septiembre traerá más que contar. 


domingo, 17 de agosto de 2014

Quiero decirte gracias

Hoy quiero decirte gracias por todo eso bonito que nos dimos. Quiero despojarme de las posibilidades y seguir mi camino porque queda mucho que transitar. No prometo si, deshacerme de los recuerdos de lo que juntos disfrutamos. Esos tantos instantes donde nuestros fantasmas a veces se ponían de acuerdo y que otras veces no fue posible. Reconozco que me legaste un poco de tu manera relajada de ver la vida, siendo yo un completo histérico. Hoy estamos ausentes. Nada es como antes. Desconectados en la virtualidad y en la realidad, pero sabemos que estamos ahí, que en cualquier momento podemos contar, vos conmigo y yo con vos. 



viernes, 1 de agosto de 2014

¡Dina Carrión tenía derecho a la vida! Difundamos en solidaridad

El caso de Dina Carrión es considerado como uno de los más emblemáticos de impunidad en Nicaragua. Han pasado cuatro años y aun su familia, amigas/os, organizaciones de mujeres, feministas y diversas expresiones que trabajan por la defensa de DDHH siguen exigiendo Justicia para Dina Carrión
Hoy esta bitácora se convierte en una aliada para compartirles un recurso que la familia de Dina está movilizando por las redes sociales virtuales con el fin que el proceso judicial no tenga más retardación. Necesitamos tu solidaridad para que esta demanda tenga el mayor respaldo posible y se presente ante la Corte Suprema de Justicia.
Lo único que tenés que hacer es dar click "aquí". Encontrarás un poco de información del por qué es importante tu apoyo y se pide que en la sección "Firma está petición" coloqués tu dirección de correo electrónico. 





De esta manera estarás contribuyendo a presionar a la Sala Constitucional para que se restablezca el cause legal del proceso penal y evitar que este crimen quede en la impunidad. El sitio avaaz.org garantiza protección a la identidad de las/os firmantes, así como mantener informado sobre esta y otras campañas. 
¡En Solidaridad, compartamos con toda persona que podamos! ¡Justicia para Dina Carrión! ¡Tenía derecho a la vida! 



miércoles, 16 de julio de 2014

Nota aclaratoria: Las juventudes no estamos alejadas de la política



El 14 de julio del 2014 me encontré en la página de inicio de facebook el reportaje de La Prensa "Alejados de la política" que pretendía responder a las interrogantes ¿Cómo es el joven nicaragüense de hoy? ¿Apáticos a la política o no? Fueron consultados políticos y especialistas en temas de juventud, donde al parecer no se encontraron jóvenes que pudieran también compartir análisis críticos sobre este tema. Las voces juveniles que aparecen son manipuladas para reafirmar la tesis de que nos importa un comino la política. Yo me pregunto ¿Hasta cuando seguirá este discurso? 


Yo llegué al mundo de los movimientos sociales a mis 17 años, en el año 2007. Investigaciones y especialistas del país señalaban que a las juventudes no nos interesaba participar en asuntos políticos y planteaban una chorrera de razones. Fui a varias de esas ponencias, me comí varios de esos estudios y estuve involucrado en proyectos sociales para promover la participación política de juventudes. Ya sobre casí 10 años que mala onda que no halla ningún cambio al hablar sobre nosotras/os las/os jóvenes ¿invisibilizan nuestro activismo? ¿con qué intensión?

Se dice de nosotras/os que vivimos pendiente de "el chat, las redes sociales, los smartphones o teléfonos inteligentes y todo lo relacionado con los avances tecnológicos". Qué percepción más clasista. Habemos varias/os chavalas/os que andamos con chicleros porque no tenemos dinero para comprarnos esos modelos descritos, o por el simple hecho que tenemos miedo que nos maten en la calle por robarnos porque andamos en ruta no en carro, y no vivimos en el país más seguro de centroamérica.

También conozco jóvenes en zonas rurales, que conviven en situaciones de extrema pobreza que en su casa solo tienen un celular el cual rarísimas veces es "inteligente" o "smartphones", rarísimas veces recargan -más que todo en emergencias- y menos que activan plan de mensajes, y el acceso al internet ni hablar ¿Esa chavalada no existe? En mi rol de promotor de proyecto, se me complicó muchas veces establecer coordinaciones vía teléfono, y amé -y sigo amando- los momentos que comparto con chavalas/os desde sus localidades, gente pilas puestas. 

Ajá, y quienes vivimos pendientes de las redes sociales, quienes tenemos facilidad de acceso a la tecnología ¿Porqué se piensa que eso es pérdida de tiempo? ¿Porqué se pinta cómo ocio? Acaso no es motivo de reconocer el hecho que una actividad haya sido convocada desde la virtualidad y que lograra mover a gran cantidad de jóvenes a la calle. Ejemplo de ello tenemos #AcciónPorLaVidaDeLasMujeres, que en diferentes rincones del país se realizaron -y continúan- diversas iniciativas de teatro, grafiti, plantones, marchas, murales, volanteo, música y todo lo que permita alzar voces contra los femicidios ¿Eso es ocio? ¿Esto no es hacer política? ¿Esto no es participación ciudadana?

Se dice que aparte de estar atrapadas/os por la tecnología "en las universidades los jóvenes destacan también por sus aficiones por la ecología, la cultura, movimientos en pro de los derechos de las mujeres", de qué política están hablando cuando dicen que estamos aislados de ella. Aristóteles planteaba que la política es el arte del bien común, y Carol Hanisch, una relevante figura del feminismo radical plateaba que lo personal también es político. 

Una chavala hace política cuando decide no ser madre. Un chavalo hace política cuando cuestiona sus privilegios. Un chavalo y una chavala hacen política cuando publican en en su estado de facebook, twitter o cualquier red social, el torpe actuar de funcionarias/os públicos o cuando escribe una entrada en un blog, cuando hace video o fotografías sobre algo que no les gusta del sistema político, o algo que los hace sonreír. 

La juventud hace política cuando sale a la calle a gritar ¡No más corrupción! ¡Salvemos a Bosawás! ¡No a las reformas a la constitución! ¡No a la construcción del gran canal! ¡Educación de calidad y empleos dignos para la juventud! ¡Tengo derecho a decidir sobre mi cuerpo! ¡No más discriminación por orientación sexual e identidad de género! ¡No quiero tu piropo, quiero tu respeto! ¡Tenían derecho a la vida! ¡Ni una más, ni una asesinada más! Esto es hacer política, esto es participación comunitaria, esto es movilización social ¿Estoy equivocado?

Acaso invisibilizan también la abogacía que emprenden diversos grupos de jóvenes del país para la aprobación de políticas públicas, como ese grupo de chavalas/os que impulsan el Proyecto de Ley de Contrato de Primer Empleo para la Juventud ¿Ellas/os son apáticas/os, están aislados de la política? 

También cita el reportaje "Hace menos de 40 años los jóvenes nicaragüenses eran masacrados en las calles por la Guardia Nacional. Y hace  25 años el gobierno de turno los obligaba a ir a una guerra cuando aún no terminaban de “destetarse”. Todavía en los años noventa y principios del 2000, aunque instigados por el sandinismo, se les veía protestando en las calles por el seis por ciento y el precio del pasaje". 

Y qué onda con el caso #OcupaInss, no se recuerda como fueron vapuleadas/os, secuestradas/os, asaltadas/os, esa chavalada que llegó a mostrar solidaridad con las/os adultas/os mayores en junio 2013. Parece que no solo lo ha olvidado el gobierno, la policía y el sistema judicial del país. La violencia sigue siendo el mecanismo para oprimir libertades, para intimidar y sigue habiendo resistencia ciudadana, no solo de jóvenes. Y por otro lado, aunque no hayamos vivido tiempos de guerra armada, sufrimos de los efectos del no procesamiento de los duelos de nuestras madres, nuestros padres y otros familiares: carencias de afecto, violencia, alcoholismo, suicidios. 

Otra idea planteada en el reportaje es que “Los jóvenes no están pasivos, sino que se están tomando su tiempo”. Yo digo, púchica, cómo estar tomándose un tiempo cuando la Policía Nacional y Corte Suprema de Justicia declaran que de 48 casos de mujeres asesinadas, solo 18 son tipificados como femicidios porque insisten que si no había una relación de pareja, es cualquier otro delito, menos femicidio. Cómo tomarse un tiempo cuando la basura de programa INN se burla de la diversidad sexual incitando a la homo-lesbo-bi-trans fobia y crímenes de odio. Cómo tomarse su tiempo cuando se nos viene un proyecto de Gran Canal Interocéanico que dejará enormemente herida nuestra madre tierra. 

La frase: “los jóvenes deben de crearse los espacios a base de trabajo y constancia” ¿Será que refuerza la idea que somos irresponsables e incapaces? ¿Será por eso que en la Asamblea Nacional las/os escasos diputadas/os jóvenes son suplentes y no propietarias/os y aunque trabajen más tienen más reconocimento aquellas/os? ¿Será por eso que dicen que el FSLN tiene entre sus políticas que la edad mínima para ocupar cargos públicos debe ser los 35 años para que tengan la suficiente formación? 

El hecho que no nos llame el integrarnos a partidos políticos por el actuar de quienes están organizadas/os en esos espacios, eso no quiere decir que no nos interese la política o que estemos aisladas/os de ella. Tenemos razones por las que hacemos política desde los espacios que nos convocan, que nos motivan, donde encontramos otras personas con ganas de aportar al cambio no por protagonismo sino porque les indigna la desigualdad, y también es válido quien a título individual -sin integrar formalmente ningún espacio-decide hacer activismo. 

Desde la virtualidad o desde la calle, aclaro, que las juventudes con las que yo me relaciono día a día ¡No son apáticas! !No están alejadas de la política! Afirmarlo es invisibilizarnos, es excluirnos. Hay juventudes que no están involucradas en movimientos o colectivos y que no han tenido oportunidades de formación como las que se nos han abierto a muchas/os activistas, sin embargo, seguimos apostando a la sensibilización y concientización para que seamos más en esta lucha. Por cierto, sí, también nos recreamos, tenemos derecho :P 

Pd. Quiero decir que respeto mucho a las personas especialistas que fueron entrevistadas en el reportaje. Nos convocan a reflexionar entre jóvenes y también en platicas intergeneracionales sobre este tema. Espero que puedan abrirse estos espacios de diálogo en la virtualidad y fuera de ahí. 




lunes, 23 de junio de 2014

Un vecindario muy acogedor


Cuando sentí que estaba en un lugar que ya no era mi sitio supe que era momento de volar. Solo así pude darme el chance de  explorar y re-descubrir otros paisajes. La verdad es que por ese amor romántico hacía aquel espacio me había perdido de tanta maravilla. Temí en empender el viaje. Me llené de miedos y frustraciones, pero de a poquito me fui despojando de esos fantasmas y de pronto pufff alcé vuelo. 

El viaje que he emprendido ha sido una experiencia orgásmica. He conocido y re-descubierto espacios y personas cuya convivencia me ha fascinado en sobremanera porque sus luchas también son mis luchas.

En lo que va del 2014 he saboreado cada instante. Sigo haciendo lo que me gusta como comunicador cifordiano y como activista virtual y de calle, compartiendo los aprendizajes que he acumulado en mi recorrido académico y otros espacios de educación popular. Y sigo aprendiendo y desaprendiento, reflexionando individual y colectivamente porque queda tanto por deconstruir. 

Estoy bien enredado, pero no me quejo porque esa vecindad en la que habito resultar ser muy acogedora. Día a día transito entre personas muy solidarias y comprometidas con las causas que nos movilizan. Muchas de ellas/os -incluído yo- transgresores/as, cuerpos desobedientes, antinormativos, indisciplinados y sin-vergüenzas. Un vecindario con puertas abiertas para quien quiera conocerlo y enredarse. 


lunes, 12 de mayo de 2014

¡Sálvese quien pueda!




 De mi participación en el Festival Ecológico de Misión Bosawas en Managua quisiera compartirles algo que me demostró lo que significa esa trillada frase que hasta suena graciosa ¡Sálvese quien pueda! Acordé con un amigo esperar el toque de La Cuneta Son Machín e irnos juntos en taxi por seguridad y pagar una tarifa más económica para ambos. Otro chico que mi amigo conocía que por casualidad se encontró, también acordó viajar con nosotros, no vimos problema alguno. Cuando íbamos saliendo expresó que necesitaba que fuéramos a la gasolinera porque requería cambiar un billete y tener sencillo. Nos dispusimos a caminar hacia ese punto. De pronto este chico grita ¡la 110! Y salió corriendo sin esperarnos, ni consultarnos si nos resultaba también a nosotros. Solo corrió desesperadamente hacía el bus que hasta estaba parqueado esperando pasajeros/as. Aceptaba por lo menos un ¡Nos vemos chicos, cambio de planes! Nada le íbamos a hacer :) Todo está en la manera en que comunicamos las ideas. Le dije a mi amigo que hay que ser cautelosos. No hay que juntarse con personas que no se conocen muy bien a planear proyectos colectivos, sino corrés el riesgo que peguen la carrera y te abandonen a tu suerte. Aplica para cualquier situación, como “esas en las que un coyote se convierte en tu mejor amigo para que lo sigas invitando a tomar” dice el perro blanco, gua ;)