martes, 16 de octubre de 2012

Que si soy despistado, sí lo soy


Recuerdo que una vez estando en primer grado la hora de salida se adelantó por una reunión de maestros. Esa mañana tocó esperar que mi mamá llegara por mí y por mi primo Nelson a la escuela, como solía hacerlo cada día. Mientras tanto, corríamos junto con otro compañero de clases, Elvin , a lo largo de un pasillo. El último que llegará sería catalogado como el debilucho. Y así pasamos. De pronto a Elvin se le ocurrió preguntar por mí mochila. No tenía respuesta para esa interrogante. Recorrí con mi mirada cada hombro, y en efecto no andaba mí mochila. Salir temprano de clases me había generado mucha emoción que ni recordé mí mochila que cargaba cada día y solo salí del aula, sin importarme nada más. Al hacerme falta mí mochila me preocupé tanto que se esfumó la algarabilla del relinche que nos teníamos -la dejé en el aula- respondí. De hecho mí esperanza se concentró en que ahí estuviera. También tuve miedo de que no fuese así. De inmediato buscamos a la señora responsable del aseo en la escuela, Doña Matilde, quien tenía su casa dentro de la escuela, donde convivía con su familia. Entre refunfuñones accedió a abrir el aula y así pude reencontrarme felizmente con mi mochila, que permanecía intacta en mi asiento, esperando por su olvidadizo dueño. Ya al salir del aula, doña Matilde me regañó, me dijo que si pasaba otra vez tendría que esperar al día siguiente que estuvieran abiertas las aulas. Mi primo Nelson y mi compañero Elvin se reían de mí al ser regañado. Yo hubiese hecho lo mismo de seguro. Que si soy despistado, ni lo pregunten, sí lo soy. Así en este largo camino que he dado,  he pasado muchas. En el caso de mí mochila, si que tuve suerte de recuperarla, porque otras de mis historias de despistado no han tenido un final feliz.  Creo que hay cosas que nunca fueron para mí y que lo mejor ha sido eso, perderlas, dieron lo que tenían que dar, tuvieron lo que pude darles, y no me queda más que guardar el recuerdo de cuando les tuve.

Frank Hooker

Filólogo y comunicador

4 comentarios:

  1. Comparto tu filosofía... Que si soy despitada, uffff muchísimo... O simplemente por razones inexplicables no recuerdo cosas que no son para mó ;)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Si verdad, esto de ser despistado/a es tremendo rollo :)

      Eliminar